Dulzor y calorías: Su dulzor es aproximadamente 1,0 veces mayor que el de la sacarosa; solo 2,4 kcal/g (frente a las 4 kcal/g de la sacarosa). Tiene un bajo índice glucémico (IG ≈ 7-10), se metaboliza sin insulina y es apto para diabéticos y personas que controlan su peso.
Salud dental: No es fermentado por bacterias cariogénicas orales (por ejemplo, Streptococcus mutans), no produce ácido que erosione el esmalte y puede inhibir el crecimiento bacteriano, algo reconocido por asociaciones dentales de todo el mundo.
Sabor fresco y estabilidad: la disolución endotérmica proporciona una sensación fresca en la boca; es resistente al calor y a los ácidos, no presenta oscurecimiento por Maillard (ideal para mantener el color del producto en la repostería); su higroscopicidad moderada ayuda a retener la humedad en los pasteles.
Limitaciones: La ingesta excesiva (más de 30-50 g/día para adultos) puede provocar diarrea osmótica/flatulencia; es tóxico para perros y hurones (incluso pequeñas cantidades son peligrosas).